Beneficios y riesgos de la práctica de deportes en la tercera edad

Beneficios y riesgos de la práctica de deportes en la tercera edad

Beneficios y riesgos de la práctica de deportes en la tercera edad

Es muy difícil determinar cuándo comienza el periodo del desarrollo humano conocido habitualmente como la tercera edad. Esta etapa va a depender de numerosos factores que inciden en la vida que ha llevado la persona en aspectos como: la alimentación, la actividad cotidiana, la profesión que ejerce y lo acontecimientos que ha vivido y la forma de afrontarlos entre otros.

De ahí que podamos afirmar que la edad cronológica no define el envejecimiento, en nuestra sociedad parece que se acepta como punto de comienzo de esta etapa de la vida el momento correspondiente a la jubilación, o los 65 años de edad cumplidos en una persona activamente trabajadora o no.

Aunque la capacidad física disminuye con la edad, el grado de la reducción en la actividad física también se relaciona, en muchos casos, con falta de apetencia o estímulos debido a decisiones personales. La actividad física por su parte, además de aportar beneficios para el individuo también los aporta para la sociedad, porque así existen personas mayores con más alta resistencia, motivado al cuidado permanente y a la práctica de un buen hábito alimenticio.

La práctica de actividad física regular es una forma de prevención de enfermedades crónico-degenerativas especialmente en la tercera edad. Los principales beneficios evidenciados científicamente son: control del peso corporal, disminución de la grasa corporal, aumento de la masa y fuerza muscular, flexibilidad y densidad ósea, aumento del volumen sistólico, mayor ventilación pulmonar, consumo máximo de oxigeno, disminución de la frecuencia cardiaca, de la presión arterial y mejora del perfil de lípidos; existe también mejora del auto-concepto, autoestima, imagen corporal y disminución del stress, ansiedad, insomnio, consumo de medicamentos y mejora de las funciones cognitivas y de la socialización.

El ejercicio físico o la práctica de un deporte en personas de tercera edad, mejora la sensación de bienestar general, fortalece la salud física y psicológica global del individuo, ayuda a mantener un estilo de vida independiente, reduciendo el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades (alteraciones cardiacas, hipertensión etc.), ayuda al control de enfermedades tales como: obesidad, diabetes y hipercolesterolemia, disminuye las consecuencias de ciertas discapacidades favoreciendo el tratamiento de algunas patologías que cursan con dolor.

En términos generales, el ejercicio físico moderado en personas de edad, no genera riesgos, el problema suele originarse en el entendimiento de lo que para cada cual supone la moderación, como por ejemplo un excedente de ejercicios de competencia puede traer riesgos cardiovasculares, o en el caso de practicar mucha movilidad muscular o deportes de alto riesgo, puede afectar en aquellos que sufren de osteoporosis en el caso de sufrir pequeñas lesiones que pueden convertirse luego en graves traumatismos.

Es evidente que la sobreestimación de las propias capacidades, la competitividad o el intentar mantener un tono físico similar al de otras épocas pasadas, puede producir serios peligros que deben ser tomados en cuenta.

El médico, es el más adecuado en primer lugar para evaluar a través del historial médico de la persona y de una exploración física minuciosa, la capacidad para realizar ejercicio físico. La eficacia de estos exámenes debe contemplarse en una adecuada relación costo-rendimiento.

Así pues, hay que tener presente que, en general, siempre existe alguna actividad física o deportiva recomendable para las personas de edad, cualquiera que sea el estado de salud de la persona, por ello es muy importante la adecuada determinación de la capacidad física que se tenga para poder establecer así correctamente el tipo e intensidad del ejercicio a realizar. Si ello no es posible o existen limitaciones serias, caminar, nadar o practicar actividades de ritmo libre, son siempre una buena elección para mantener siempre el cuerpo activo y en donde exista menos riesgo de lesiones y mayor placer para la práctica de un ejercicio en esta etapa de mayor cuidado para sus vidas.

Fecha de publicación: Viernes, 20 Junio 2008

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