




La depilación por medio del láser se ha convertido en uno de los tratamientos más demandados. La proliferación de centros de depilación y el consiguiente abaratamiento, ha extendido su popularidad. En casi todas las poblaciones, por pequeñas que sean, hay al menos un centro de depilación láser.
Existen cualquier cantidad de tratamientos para la depilación, ya sean temporales o permanentes. La depilación láser está indicada para personas que quieren una solución permanente para la eliminación del vello. Existe un amplio rango, desde el más caro y profesional hasta el más simple, que no dispone de la potencia necesaria ni ha sido testado suficientemente antes de su puesta en mercado.
Este sistema de depilación se apoya en las propiedades del láser, instrumento que emite luz en una única longitud de onda. Esta longitud es absorbida por la melanina del vello, mientras que no es absorbida por el agua que se encuentra en la piel, lo que permite quemar el folículo y la matriz que contiene el pelo sin dañar la piel.
La depilación por láser es un método permanente, ya que sus efectos duran unos cinco años, pero no definitivo, ya que no se puede asegurar científicamente que el pelo no vuelva a crecer. La duración y la eficacia del tratamiento dependen de la zona en la que interviene.
Así pues, antes de efectuar este innovador proceso, es importante en primer lugar realizar un diagnóstico personalizado para determinar el láser más adecuado para cada persona, dependiendo de la región corporal, el color del pelo y fototipo de la piel, la profundidad del vello y su calibre. Según la clasificación de Fickpatrik que cataloga el tipo de color de la piel, siendo I el más claro y VI el más oscuro.
Una vez determinado el tipo de piel y vello, se elige el tipo de láser adecuado y en la primera sesión del tratamiento de depilación se realiza un disparo de prueba y tras unos minutos se inicia la sesión de láser. Así se puede aplicar con toda seguridad y eficacia tratando la totalidad de los folículos pilosos. El tratamiento completo de depilación láser debe realizarse bajo el control de especialistas y dermatólogos.
Las sesiones se deben espaciar de dos meses a dos meses y medio, que es el tiempo necesario para que el vello que estaba en fase de descanso haya salido completamente. En los días sucesivos a la sesión, se puede apreciar cómo las raíces de los pelos eliminados salen al exterior. El paciente queda depilado desde la primera sesión, manteniendo los resultados durante el intervalo de las sesiones hasta que empiecen a salir el vello nuevo que estaba en fase de reposo.
La depilación permanente es eficaz en hombres y mujeres, ya sea por razones de estética como por problemas derivados del vello.
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