Así se hace el refresco

Así se hace el refresco

Así se hace el refresco

¿Existe alguien que no tome o no haya tomado en su vida un refresco? Antes de llegar hasta sus manos, esta bebida ha seguido un minucioso proceso de elaboración, con muchos y cuidados detalles.

Para que usted se tome un refresco, hace falta un largo proceso de elaboración lleno de minuciosos detalles que, seguramente, ni se imagina. El recorrido del refresco es largo, y a continuación intentaremos dárselo a conocer.

En realidad, el origen de los refrescos se ubica en Estados Unidos, donde se creó la famosa fórmula secreta llamada 7x, que da ese sabor tan característico a esta bebida, y donde existen laboratorios dedicados exclusivamente a perfeccionar la fórmula, en teoría desconocida para el resto del planeta.

Lo primero que debe saber, es que los refrescos se hacen con agua tratada por plantas de purificación. Una vez tratada el agua, se mezcla con azúcar y se crea lo que se denomina jarabe simple.

Cuando el jarabe simple está terminado, se mezcla con el jarabe concentrado, es decir, con la esencia del sabor de cada tipo de refresco que existe. Todo esto está almacenado en unos enormes tanques con capacidad de 30.000 litros, rigurosamente controlados con la más alta tecnología y estudios de calidad.

Desde aquí, se distribuye la mezcla hasta otros tanques, junto a las máquinas llenadoras, donde se mezcla con gas carbónico y se inicia el proceso de envasado.

Todo lo que tiene que ver con la elaboración de los refrescos se encuentra rigurosamente controlado. Los envases, por ejemplo, son sometidos a un impecable control de calidad, para que el consumidor reciba el mejor producto posible.

Para el envasado se utilizan tres tipos de envase: metal (latas), plástico y vidrio. En estos momentos, el más fabricado es el producto que se consume en latas.

Lo cierto es que tanto las latas como las botellas, antes de contener la bebida, pasan por un túnel para enjuagarse; las botellas, por ejemplo, se han lavado antes, a unos 80 grados de temperatura, para pasar luego por seis segundos de escurrido.

Luego, latas y botellas entran en la máquina de llenado, a la que llega la bebida desde un canal central que pasa por toda la fábrica. La mezcla se introduce con una fuerza con equilibrio de presión para que el líquido no se desborde y entre la medida exacta.

Si una lata o botella no tiene la medida ideal, es descartada y eliminada del proceso. La tapa se pone inmediatamente después y a lo largo del proceso no hay ninguna manipulación, todo es automático y muy rápido para evitar que haya fugas del producto. Por último, se procede al embalaje y al control de calidad posterior.

Es así como los refrescos pasan por su proceso de elaboración para luego llegar a sus manos y puedan disfrutar de su sabor.

Si quiere saber más acerca de este tema no deje de visitar la siguiente clasificación: Refrescos, Embotelladoras de, de la Guía de Industria de Páginas Amarillas Cantv.

Fecha de publicación: Viernes, 20 Junio 2008

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