El Parque Nacional San Esteban, una belleza natural

El Parque Nacional San Esteban, una belleza natural

El Parque Nacional San Esteban, una belleza natural

Ubicado en la Cordillera de la Costa Central, constituye una prolongación occidental del Parque Nacional Henry Pittier, e incluye ambientes terrestres y marinos de gran importancia y belleza extraordinaria.

Creado en 1987, el Parque Nacional San Esteban, aunque se designó como un área protegida independiente, fue inicialmente concebido como una extensión del Parque Nacional Henri Pittier. Debido a la gran diversidad de ecosistemas que contiene, se espera que los niveles de diversidad biológica sean también elevados, pues de igual manera, protege varias cuencas hidrográficas que abastecen de agua a la ciudad de Puerto Cabello y a otras poblaciones en la Costa del Caribe y en la Cuenca del Lago de Valencia, el 60% del agua consumida en el Municipio Puerto Cabello proviene del parque.

Así pues, uno de los aspectos más resaltantes, aunque poco divulgado, de San Esteban, es su importancia como protector del patrimonio arqueológico de Venezuela. En el área hoy abarcada por él, existen al menos 26 yacimientos de petroglifos que revelan el pasado cultural de los grupos arahuacos que poblaron la Cordillera de la Costa hace 1.800 años. En la actualidad, San Esteban es considerado un parque amenazado, debido a la presencia de cacería ilegal, sobreexplotación de recursos pesqueros, ganadería, falta de vigilancia y control efectivo, incendios y tenencia de las tierras, entre otros peligros.

Por su parte, este Parque Nacional incluye ambientes terrestres y marítimos de gran importancia y belleza extraordinaria. De igual manera, allí se encuentran importantes recursos arqueológicos precolombinos, así como petroglifos y Menhires de Vigirima, Piedra Pintada, Petroglifos de la Josefina. Incluso, se han preservado importantes cementerios indígenas pertenecientes a los grupos étnicos Araguas y Caribes que se encuentran en el sector Tronconero y Borburata, siendo esta última, la primera población fundada en la región central de Venezuela en 1549.

Uno de los atractivos de este precioso Parque es el Puente El Ojival, el cual está lleno de belleza y contrastes desde el pueblo de San Esteban, caracterizado por un río desbordante y lleno de hermosos pozos, siendo estas aguas de espectacular hermosura y pulcritud, las cuales le han permitido la distinción de la cuarta agua más pura del mundo. Para los amantes de los ríos, este lugar es perfecto, dada su gran diversidad de lugares refrescantes y de una de las selvas de mayor biodiversidad del mundo y con el siempre enigmático canto del ave campanero. Estos bosques y selvas, harán vivir a sus visitantes un momento definitivamente inolvidable. Parece imposible imaginar tanta belleza en un lugar como el que se observa en San Esteban y con su puente enclavado en lo más profundo de la selva, les hará viajar a los tiempos coloniales. 

Otra de las atracciones que posee esta belleza natural, es el Ecomuseo San Esteban, forma parte del circuito de museos de Carabobo y tiene como sede la Quinta Villavincencio, ubicada a la entrada del pueblo; dicha edificación fue construida en 1894 por Luis Muñoz Tebar y perteneció al General Vincencio Pérez Soto, Gobernador de la Plaza de Puerto Cabello a finales del siglo XIX y principios del XX, de quien conserva su nombre actual.

Finalmente, para llegar al parque se puede acceder desde Puerto Cabello siguiendo la ruta del viejo Camino de los Españoles, a través del cual se podrá disfrutar de bellos senderos empedrados, puentes ojivales y una vegetación de ensueño. Por el tipo de terreno que presenta dicho parque, la mejor forma de explorarlo es a pie. Sin embargo, para la época de Pérez Jiménez se hizo una pequeña carretera de tierra hasta el nacimiento de uno de sus tantos ríos en donde se construyó una finca de tabaco que se encuentra actualmente en ruinas.

Fecha de publicación: Viernes, 20 Junio 2008

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